Percepción de inseguridad en Puebla: cifras alarmantes
La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) revela que el 84.5 % de los habitantes mayores de 18 años de la capital poblana se sienten inseguros viviendo en su ciudad. Este dato sitúa a Puebla en el cuarto puesto a nivel nacional, superando incluso a ciudades de mayor población como la Ciudad de México y Monterrey. La cifra representa un aumento de tres puntos porcentuales respecto al trimestre anterior, lo que indica una tendencia creciente que no puede ser ignorada por las autoridades locales y federales.
Comparativa nacional y brecha de género
En el último trimestre de 2026, el 58.1 % de la población de 18 años y más que reside en 91 áreas urbanas de interés consideró inseguro vivir en su ciudad. Puebla supera el promedio nacional, lo que sugiere que los problemas de seguridad en la capital son más agudos que en otras zonas urbanas. La encuesta también destaca una marcada diferencia de género: el 64.2 % de las mujeres y el 50.6 % de los hombres expresaron sentirse inseguros. Esta brecha plantea interrogantes sobre la eficacia de las políticas públicas de protección y la percepción de vulnerabilidad entre las mujeres.
En contraste, otras ciudades registraron variaciones distintas. Hermosillo, Lázaro Cárdenas y Ciudad Victoria mostraron aumentos significativos, mientras que San Francisco de Campeche, Tlalnepantla de Baz y Ciudad Obregón experimentaron reducciones. La disparidad entre estos resultados sugiere que las estrategias de seguridad varían ampliamente según la región y la gestión local.
Los espacios más vulnerables: cajeros y transporte
La ENSU identifica los lugares donde la población se siente más expuesta. El 68.7 % de los encuestados manifestó inseguridad frente a los cajeros automáticos ubicados en la vía pública, seguido por el 61.8 % en las calles y el 61.1 % en el transporte público. El 55.3 % también se sintió vulnerable en las carreteras. Estos datos ponen de relieve la necesidad de reforzar la vigilancia y la iluminación en los puntos críticos, así como de mejorar la seguridad en el transporte público, que es el medio de desplazamiento más utilizado por la población.
Repercusiones políticas y la necesidad de acción
El posicionamiento de Puebla en cuarto lugar nacional plantea un desafío político que trasciende la mera percepción. Los gobiernos municipales y estatales deben responder con medidas concretas: aumento de la presencia policial, implementación de sistemas de videovigilancia, campañas de concienciación y colaboración con la comunidad. Además, la brecha de género exige la creación de programas específicos que protejan a las mujeres en espacios públicos. Si las autoridades no actúan con rapidez y eficacia, la percepción de inseguridad seguirá creciendo, erosionando la confianza ciudadana y afectando la economía local.
