La sombra de la corrupción en las filas de Morena
El proceso interno de Morena para definir las coordinaciones distritales rumbo a las elecciones de 2027 ha quedado marcado por la sombra de la impunidad. Antonio Marbel Jiménez Meza, expresidente municipal de Santiago Pinotepa Nacional, ha formalizado su registro como aspirante a la diputación federal por el distrito 09 de la región Costa, ignorando deliberadamente su reciente vinculación a proceso por el delito de ejercicio ilícito del servicio público. Este movimiento político, lejos de ser un hecho aislado, pone de relieve la preocupante laxitud en los filtros de selección de perfiles del partido oficialista, que parece priorizar la estructura territorial sobre la integridad ética de sus cuadros.
El trasfondo legal: una omisión administrativa con tintes penales
La situación jurídica de Jiménez Meza se complicó el pasado 29 de septiembre de 2026, cuando el Juez de Control del Circuito Judicial de la Costa determinó vincularlo a proceso bajo la causa penal 75/2026. La investigación, encabezada por la Fiscalía Especializada en Materia de Combate a la Corrupción del Estado de Oaxaca, se centra en la omisión deliberada del proceso de entrega-recepción de la administración municipal al concluir su mandato el 1 de enero de 2025. Este acto, tipificado en el artículo 207 Bis del Código Penal de Oaxaca, no es una simple falta administrativa, sino una violación directa a la transparencia y rendición de cuentas que el exedil intentó evadir, dejando al ayuntamiento entrante sin la documentación necesaria para auditar el ejercicio de los recursos públicos.
La estrategia del fuero como escudo protector
Resulta altamente cuestionable que, apenas 48 horas después de enfrentar la audiencia judicial, Jiménez Meza presumiera en sus redes sociales su registro ante Morena. La búsqueda de una candidatura federal no parece responder a una vocación de servicio, sino a una estrategia clásica de supervivencia política: la obtención del fuero constitucional. Al intentar posicionarse como coordinador de los comités en defensa de la transformación, el exedil busca blindarse ante el avance de las investigaciones judiciales, utilizando la estructura partidista como un refugio frente a la acción de la justicia estatal. Esta táctica plantea serias interrogantes sobre la verdadera intención de los procesos de selección interna del partido, que parecen convertirse en una puerta giratoria para políticos con cuentas pendientes con la ley.
Interrogantes sobre la ética y el futuro del proceso interno
Mientras la etapa de investigación complementaria sigue su curso con un plazo de dos meses, la dirigencia de Morena guarda un silencio cómplice ante la postulación de un imputado. La convocatoria para las coordinaciones distritales, abierta del 1 al 4 de octubre, carece de mecanismos claros que impidan la participación de individuos bajo proceso penal, lo que debilita el discurso de honestidad y combate a la corrupción que el partido enarbola a nivel nacional. La ciudadanía de la región Costa se enfrenta ahora a la posibilidad de que un personaje señalado por irregularidades graves en su gestión municipal sea quien represente sus intereses en la esfera federal, consolidando una cultura política donde el fuero prevalece sobre la responsabilidad pública.

