Crisis operativa en hospitales del IMSS en Puebla
Personal de enfermería adscrito al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la ciudad de Puebla ha denunciado una crítica escasez de insumos médicos y medicamentos básicos que compromete la operatividad de los nosocomios. Bajo la condición de anonimato, por temor a represalias administrativas, los trabajadores señalaron que la respuesta recurrente de las autoridades directivas es la inexistencia de presupuesto para cubrir las necesidades fundamentales de atención. Esta situación, que según reportes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (Sntsa) ha llevado los niveles de abasto en el esquema IMSS-Bienestar a mínimos del 20%, refleja una crisis estructural que obliga al personal a realizar labores en condiciones precarias, afectando directamente la calidad del servicio y la seguridad de los pacientes.
Deficiencias críticas en suministros básicos
La carencia de materiales esenciales ha alcanzado niveles alarmantes, dificultando incluso los procedimientos más rutinarios. Las enfermeras han detallado que la asignación de insumos es insuficiente para cubrir la demanda diaria; por ejemplo, se reporta la entrega de apenas cuatro soluciones de suero por turno, una cantidad que resulta inoperante ante el volumen de pacientes. A esta problemática se suma la falta crítica de jeringas, gasas, suturas de seda quirúrgica y medicamentos de alta rotación como el paracetamol. La escasez de estos elementos básicos no solo retrasa las intervenciones programadas en los quirófanos, sino que obliga al personal a buscar constantemente alternativas para poder aplicar tratamientos, lo que califican como una situación insostenible donde deben “hacer maravillas” para cumplir con su labor.
Atención y exigencia de soluciones
Aunque el desabasto es una constante en los hospitales de la capital poblana, el personal de salud ha enfatizado que la situación es particularmente grave en el Hospital de La Margarita. Esta falta de insumos ha derivado en una carga adicional para los derechohabientes, quienes en múltiples ocasiones se ven obligados a adquirir por cuenta propia los materiales necesarios fuera de las instalaciones para que sus familiares puedan recibir atención. Esta dinámica no solo vulnera el derecho a la salud, sino que pone en riesgo la integridad de los pacientes al depender de la disponibilidad externa de insumos. Ante este panorama, los trabajadores han hecho un llamado urgente a las autoridades federales y estatales para que se destinen los recursos necesarios que permitan regularizar el suministro y garantizar una atención digna y segura en el sistema de salud pública.

