El legado y fallecimiento de una figura clave en Tehuacán
El pasado 26 de septiembre de 2026, el fallecimiento de Estela Romero Bringas, a los 86 años de edad a causa de un derrame cerebral, marcó el fin de una era para una de las familias más influyentes en la economía de Tehuacán, Puebla. Romero Bringas era reconocida como la heredera universal del vasto patrimonio de su tía, Socorro Romero Sánchez, conocida popularmente como “la señorita Socorrito”, una figura emblemática que consolidó un imperio en la industria avícola regional. La muerte de Estela no solo representa una pérdida personal para su círculo cercano, sino que también añade un capítulo de incertidumbre a la compleja batalla legal que rodea la fortuna estimada en 600 millones de dólares que dejó la matriarca al fallecer en 2009.
La génesis del poder económico y la estructura familiar
La trayectoria de Estela Romero Bringas estuvo intrínsecamente ligada al desarrollo agroempresarial de la región. Hija de Zeferino Romero y Olga Bringas, Estela contrajo matrimonio con Agustín Celis, con quien fundó la avícola Vega de la Paz, consolidando su posición dentro del sector. A lo largo de su vida, su papel como heredera de “Socorrito” la colocó en el centro de un entramado de poder económico que ha sido fundamental para la pujanza avícola de Tehuacán. Sin embargo, este legado se vio ensombrecido en sus últimos años por una intensa disputa familiar y legal que ha captado la atención pública debido a la relevancia política de las partes involucradas.
El conflicto legal por la sucesión de Socorro Romero
El núcleo de la controversia radica en la validez del testamento de Socorro Romero Sánchez, fechado el 2 de diciembre de 2009, apenas días antes de su muerte a los 93 años. Olga Lucía Romero, actual dirigente estatal de Morena, ha encabezado una ofensiva legal contra la designación de Estela como heredera universal. La dirigente morenista sostiene que el documento fue falsificado y argumenta que su tía padecía enajenación mental al momento de la firma, respaldando su postura con testimonios médicos. Esta confrontación escaló significativamente el 9 de abril de 2026, cuando se ejecutó la detención de Estela Romero y del notario número dos, Ramiro, bajo cargos de extorsión, aunque ambos fueron puestos en libertad poco tiempo después.
Implicaciones de una disputa de alto perfil
La disputa por la herencia de “Socorrito” ha trascendido el ámbito privado para convertirse en un tema de interés público, dado que involucra a figuras con peso político y económico en el estado. Mientras la familia Romero Bringas enfrentaba el proceso judicial, la figura de Olga Romero, como albacea provisional en el juicio intestamentario, ha mantenido una postura firme respecto a la supuesta irregularidad del testamento. Con el deceso de Estela, quien procreó dos hijos, Miguel Ángel y el fallecido Alfonso, el futuro de la gestión de los activos avícolas y la resolución del litigio por los 600 millones de dólares entran en una etapa de redefinición, dejando abierta la interrogante sobre cómo se resolverá finalmente la repartición de este legado agroindustrial en Tehuacán.

