El anuncio de la presidenta y la nueva planta de baterías
El 24 de septiembre, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció durante su gira por Puebla que la ciudad se convertirá en el centro de producción de las baterías del Olinia, el primer vehículo eléctrico mexicano. El proyecto, que se espera que entre en funcionamiento en 2027, busca incrementar gradualmente la fabricación de componentes en territorio nacional. Aunque el anuncio no reveló la ubicación exacta de la planta ni su capacidad, confirmó que Puebla será responsable de la producción de las baterías que alimentarán el Olinia 1. Este paso marca un hito importante en la estrategia de electromovilidad del estado, que la presidenta describió como un “centro de electromovilidad”.

Especificaciones técnicas y costos operativos
El Olinia 1 cuenta con un paquete de 14,7 kWh que le permite recorrer más de 125 km con una sola carga, un rango pensado para el uso urbano. La autonomía no está diseñada para viajes largos, lo que ayuda a mantener el tamaño y peso del conjunto bajo control. Según Imelda Vega Platas, líder del sistema de Gestión de Calidad de Olinia, el vehículo puede operar a un costo de 49 centavos de peso por kilómetro, cinco veces menor que el de un automóvil de gasolina y menos de la mitad del costo de una motocicleta. Este precio competitivo es clave para la adopción masiva.
Integración nacional y metas de producción
El Olinia 1 fue presentado el 7 de junio en la Ciudad de México como el primer vehículo eléctrico mexicano producido en territorio nacional. Aún no es una integración completamente mexicana; la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, señaló que el contenido nacional es del 50 %. La meta es elevar esa proporción al 75 % para 2030. La fabricación de las baterías en Puebla forma parte de ese esfuerzo, aunque no se ha confirmado que todas las celdas y componentes sean de origen mexicano. La cadena de suministro completa aún debe definirse.
Desafíos y oportunidades de la cadena de valor
La decisión de fabricar la batería en México es un paso distinto a producir todos sus componentes localmente. Mientras la planta de Puebla producirá el paquete de 14,7 kWh, la composición exacta de las celdas y otros elementos sigue sin aclararse. Este detalle será crucial cuando Olinia pase de la fase de presentación a la producción en serie. La fecha de 2027 permitirá observar la velocidad de escalado y la efectividad de la política de integración nacional. El éxito de este proyecto tendrá repercusiones en la industria automotriz mexicana y en la competitividad de la electromovilidad.

Impacto en la industria y la movilidad mexicana
El anuncio también destaca la visión de Puebla como un polo de innovación en movilidad eléctrica. Con la fabricación de baterías y la meta de aumentar el contenido nacional, el estado se posiciona como un actor clave en la cadena de valor de los vehículos eléctricos. El Olinia 1, con su autonomía urbana y bajo costo operativo, representa una propuesta atractiva para los consumidores mexicanos. Si el proyecto avanza según lo planeado, Puebla y el Olinia podrían convertirse en referentes de la industria eléctrica en América Latina.
