Deslinde de la agenda comercial frente a temas de seguridad
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha ratificado que el fenómeno del narcotráfico no ha sido integrado en las mesas de negociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Tras sostener un encuentro con la Junta de Coordinación Política y las comisiones de Economía y de Seguimiento a la Implementación y Revisión del T-MEC en el Senado de la República, el funcionario federal enfatizó que, a pesar de las constantes declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump sobre la crisis de seguridad en la frontera, la agenda comercial se mantiene estrictamente separada de los asuntos de seguridad nacional y combate al crimen organizado.
Dinámica de las mesas de negociación bilaterales
De acuerdo con el titular de la Secretaría de Economía, el equipo negociador mexicano ha participado en aproximadamente 115 reuniones de trabajo enfocadas exclusivamente en el intercambio comercial y la revisión de tratados específicos, como el arancelario 232. Ebrard subrayó que, en ninguna de estas sesiones, el tema del narcotráfico ha sido planteado por la contraparte estadounidense, debido a que dicho asunto es gestionado en espacios diplomáticos y de seguridad distintos. El funcionario argumentó que la complejidad de la relación bilateral exige una segmentación de los temas para garantizar el avance en los acuerdos económicos que benefician a ambas naciones.
Complejidad de la relación México-Estados Unidos
El secretario Ebrard destacó que la relación entre México y Estados Unidos es, posiblemente, la más compleja y extensa del mundo, abarcando múltiples aristas que van desde la gestión del agua y el medio ambiente hasta la política migratoria. Bajo esta premisa, el funcionario sostuvo que intentar mezclar todos los temas en una sola mesa de negociación sería contraproducente para los intereses de ambos países. La estrategia del gobierno mexicano, según lo expuesto, consiste en mantener una agenda técnica y especializada que permita blindar el comercio y la inversión frente a las tensiones políticas que surgen en otros ámbitos de la relación diplomática.
Enfoque en la agenda económica y laboral
Finalmente, el jefe de la cartera económica reiteró que el T-MEC posee una estructura definida que prioriza el comercio, la inversión, la transición energética y las condiciones laborales. Al desvincular el tema del narcotráfico de las negociaciones comerciales, el gobierno mexicano busca enviar un mensaje de estabilidad a los mercados y a los inversionistas internacionales. La postura oficial subraya que, hasta el momento, la dinámica comercial se ha mantenido al margen de las presiones externas, permitiendo que el tratado siga operando bajo los lineamientos técnicos y jurídicos establecidos originalmente por las tres naciones norteamericanas.
