Movilización sindical por demandas salariales y laborales
Un grupo de trabajadores agremiados al Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) en Puebla inició una jornada de protesta frente a las instalaciones de la Sección 1, ubicadas en la calle 4 Sur, entre la 11 y 13 Oriente. La movilización, que tuvo lugar el pasado viernes 9 de octubre, responde a una convocatoria de alcance nacional que busca visibilizar las carencias que enfrenta el personal de salud en diversas unidades médicas y hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Los manifestantes han instalado un campamento permanente como medida de presión para que sus demandas sean escuchadas por las autoridades sindicales y federales, argumentando que las condiciones actuales de trabajo son insostenibles para el gremio.
Rechazo al incremento del 2.9 por ciento
El eje central de la inconformidad radica en el rechazo absoluto al incremento salarial del 2.9 por ciento al salario tabular, cifra que los trabajadores califican como insuficiente ante el panorama económico actual y la carga de responsabilidades que asumen diariamente. En su lugar, el contingente exige un aumento directo del 10 por ciento al salario base, una medida que consideran indispensable para dignificar su labor. Además de la exigencia económica, los trabajadores han denunciado la falta recurrente de insumos básicos necesarios para operar en las clínicas y hospitales, lo cual, aseguran, compromete la calidad de la atención médica que se brinda a la población derechohabiente en el estado de Puebla.
Denuncias contra la dirigencia nacional
La protesta en Puebla se suma a un descontento generalizado que ha escalado hasta la Ciudad de México, donde sectores del gremio han solicitado formalmente la destitución de Rafael Olivos Hernández, dirigente nacional del SNTSS. Los inconformes señalan que existen presiones indebidas por parte de la cúpula sindical para obligar a la base trabajadora a aceptar el acuerdo salarial del 2.9 por ciento, ignorando las peticiones de mejora en las condiciones de retiro y el fortalecimiento de los derechos laborales. Esta fractura entre la dirigencia y los trabajadores ha intensificado las movilizaciones en distintas delegaciones del país, convirtiendo el conflicto en un desafío directo a la estructura actual del sindicato.

Perspectiva de los trabajadores y continuidad del movimiento
Representantes del movimiento, como la asistente médica Mercedes, adscrita al hospital del IMSS en Cuatlancingo, han enfatizado que la lucha no es un hecho aislado, sino una respuesta coordinada ante la falta de soluciones por parte de las instancias nacionales. Los trabajadores han reiterado que mantendrán las acciones de protesta y la organización en las calles hasta que se establezca una mesa de diálogo que garantice un aumento salarial justo, el suministro adecuado de materiales médicos y el respeto irrestricto a sus derechos laborales. La incertidumbre persiste mientras el personal de salud aguarda una respuesta oficial que permita destrabar el conflicto y normalizar las actividades en las unidades médicas afectadas.
