Crisis estructural en la costa de Nayarit
La fragilidad de la infraestructura turística en Bahía de Banderas ha quedado expuesta tras el paso de los remanentes del huracán Rachel, evento que ha dejado al complejo habitacional Punta Paraíso, ubicado en San Pancho, al borde de un colapso inminente. La gravedad de la situación fue confirmada por José Santos Salas Hernández, director de Protección Civil y Bomberos del municipio, quien describió un escenario alarmante: dos torres del complejo se encuentran literalmente “volando” sobre pilotes, tras la formación de un socavón de cuatro metros de profundidad que ha dejado los cimientos expuestos a la fuerza implacable del oleaje.
La negligencia detrás de la fachada turística
El diagnóstico técnico, realizado mediante inspecciones a pie y sobrevuelos con drones por parte de las autoridades municipales y de Protección Ciudadana de Nayarit, revela una vulnerabilidad extrema. La erosión ha eliminado cualquier soporte de tierra o piedra bajo las estructuras, permitiendo que el mar penetre directamente en las áreas de estacionamiento y habitaciones de la planta baja. Este escenario plantea interrogantes críticas sobre los permisos de construcción otorgados en zonas de alto riesgo y la supervisión de las autoridades locales sobre desarrollos inmobiliarios que, ante fenómenos meteorológicos recurrentes, demuestran ser trampas mortales para los usuarios.
Evacuación y medidas de seguridad
Ante el riesgo inminente de un desplome, las autoridades procedieron a la clausura definitiva del inmueble el pasado 2 de octubre. La medida incluyó la evacuación de 13 turistas de origen canadiense y estadounidense, quienes fueron informados sobre la precariedad estructural del edificio. Según el reporte oficial, el movimiento de las torres es perceptible incluso para quienes inspeccionan la zona, lo que subraya la urgencia de la intervención. Actualmente, la Policía Estatal de Nayarit mantiene bajo vigilancia el perímetro para evitar el acceso de personas, mientras el agua continúa socavando los cimientos de la propiedad.
Interrogantes sobre la responsabilidad pericial
El futuro de Punta Paraíso permanece en la incertidumbre. Si bien la clausura representa una suspensión total de actividades, la pregunta central recae en la responsabilidad de los desarrolladores y la omisión de las autoridades en la gestión de riesgos costeros. La dependencia municipal ha dejado la resolución final en manos de peritos especializados, quienes deberán determinar si la estructura es recuperable o si el complejo representa una pérdida total. Este incidente no solo es una emergencia climática, sino un recordatorio político de la falta de rigor en el ordenamiento territorial que prioriza la inversión inmobiliaria sobre la seguridad de los ciudadanos y visitantes.

