La centralización de la política exterior y la seguridad
En una intervención que marca un precedente en la relación entre el Ejecutivo Federal y los gobiernos estatales, la presidenta Claudia Sheinbaum ha puesto bajo la lupa los acuerdos de cooperación en materia de seguridad suscritos por el estado de Querétaro con gobiernos extranjeros. La mandataria fue enfática al señalar que, bajo el marco constitucional vigente, específicamente en los artículos 89 y 117, las entidades federativas carecen de personalidad jurídica para celebrar tratados o alianzas con potencias extranjeras. Este cuestionamiento no es menor, pues subraya una tensión latente sobre los límites de la autonomía estatal frente a la política exterior, la cual es facultad exclusiva del Gobierno de México.
El procedimiento administrativo como mecanismo de control
La administración federal ha dejado claro que cualquier apoyo internacional en seguridad debe transitar por un riguroso filtro institucional. Según lo expuesto, el proceso exige que el gobierno estatal solicite la intervención de la Secretaría de Relaciones Exteriores, la cual debe consultar al Gabinete de Seguridad, incluyendo a la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y el Centro Nacional de Inteligencia. Solo tras la aprobación del Grupo de Alto Nivel de Seguridad y la emisión de un dictamen de procedencia por parte de la Cancillería, se puede formalizar la cooperación. La advertencia de la presidenta es clara: el Estado mexicano debe mantener el control absoluto sobre la presencia de agentes extranjeros y la transferencia de tecnología o capacitación en territorio nacional.

Omisión o ‘politiquería’
Indudablemente el control de la política exterior y los apoyos internacionales debe estar a cargo del Gobierno Federal, pero en política nada es casualidad, la embestida contra el gobierno de Querétaro tiene más tintes políticos para golpear a uno de los gobernadores mejor evaluados de país de donde el aspirante del partido Morena se ha colgado para hacer grilla argumentando “entreguismo” pero sobre todo la embestida está dirigida al embajador de Estados Unidos, hombre al que hace unos días el expresidente Andrés Manuel López Obrador citó despectivamente en su nuevo libro ‘Pueblo’, debido a que se le responsabiliza por el escándalo del retiro de la VISA americana a su hijo Andy López Beltrán.