Golpe a la cúpula del Cártel de Sinaloa
El Departamento del Tesoro y el Departamento de Estado de Estados Unidos han asestado un duro golpe a la estructura del Cártel de Sinaloa, sancionando a su actual líder, Ismael Zambada Sicairos, alias ‘Mayito Flaco’, y a cerca de 20 integrantes de su cúpula, así como a casi 30 empresas y varios exfuncionarios mexicanos vinculados a redes de corrupción.
Con estas sanciones, Washington congela todos los bienes, cuentas bancarias y activos que los implicados mantengan en territorio estadounidense, y prohíbe a ciudadanos y empresas norteamericanas realizar transacciones financieras con ellos.
El ‘Mayito Flaco’, líder del narcoterrorismo
El objetivo central de la acción es Ismael Zambada Sicairos, quien asumió el liderazgo del grupo tras la captura de su padre, Ismael ‘El Mayo’ Zambada, en julio de 2024. El Gobierno estadounidense catalogó formalmente al Cártel de Sinaloa como organización narcoterrorista en febrero de 2025.
Las investigaciones indican que ‘Mayito Flaco’ opera mediante una red de células con base en Tijuana y Mexicali. Entre los principales sancionados destacan Juan José Ponce, alias ‘El Ruso’, jefe de plaza en Mexicali, y los hermanos Alfonso y René Arzate, encargados del control territorial en Tijuana.
Exfuncionarios y operadores políticos en la mira
El informe oficial subraya la penetración del crimen organizado en las instituciones de Baja California. Entre los sancionados se encuentran Carlos Torres, exesposo de la gobernadora Marina del Pilar Ávila, y su hermano Luis Torres, acusados de ser operadores políticos clave aliados de ‘El Ruso’.
La lista de implicados en el sector público incluye también a Pedro Mendívil, exdirector de Seguridad Pública de Mexicali, acusado de recibir sobornos, y a Rafael Buenrostro, exalto mando de aduanas en Chihuahua.
Bloqueo de empresas y guerra de facciones
Las sanciones alcanzaron a cerca de 30 entidades comerciales que servían como fachada o apoyo operativo para el cártel, incluyendo casas de cambio, compañías de transporte y empresas locales. Esta ofensiva financiera ocurre en un contexto de alta violencia por la disputa entre las facciones de Los Mayos y Los Chapitos.


