Exigencia de justicia en el atrio de Santo Domingo
En una jornada marcada por la indignación y la memoria colectiva, estudiantes de la Escuela Normal de Educación Preescolar de Oaxaca (ENEPO) se congregaron este sábado en el atrio de la emblemática iglesia de Santo Domingo, en la capital oaxaqueña, para conmemorar 12 años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Con un despliegue simbólico de libros de gran formato que contenían los rostros y las historias de cada uno de los jóvenes desaparecidos, los manifestantes denunciaron la persistente impunidad que rodea este caso, el cual se ha convertido en una de las heridas más profundas en la historia contemporánea de México. La protesta no solo buscó visibilizar la ausencia de los estudiantes, sino también señalar directamente las responsabilidades políticas de la administración del entonces presidente Enrique Peña Nieto, bajo cuyo mandato ocurrieron los hechos que marcaron un antes y un después en la lucha por los derechos humanos en el país.
La persistencia de la impunidad y el reclamo de verdad
Durante el acto, los estudiantes, quienes mantuvieron sus rostros cubiertos como medida de protección y protesta, expresaron su profunda frustración ante la falta de avances significativos en las investigaciones. A más de una década de distancia, los normalistas enfatizaron que la ausencia de personas detenidas y la incapacidad del Estado para localizar a sus compañeros representan un fracaso institucional que calificaron como un “horror de país”. Bajo la consigna inamovible de “ni perdón, ni olvido”, los manifestantes dejaron claro que su movimiento no permitirá que el caso sea archivado por las autoridades. “Nosotros somos hoy su voz, su fuerza y resistimos; ellos no merecían desaparecer, los desaparecieron y hasta la fecha no sabemos qué ocurrió”, declararon ante los presentes, reafirmando su compromiso de mantener viva la exigencia de verdad frente a un sistema que, a su juicio, ha sido incapaz de esclarecer los hechos ocurridos la noche del 26 de septiembre.
Movilización y resistencia en las calles de Oaxaca
Tras el acto simbólico en el atrio de la iglesia, la jornada de protesta se transformó en una marcha que recorrió puntos estratégicos de la ciudad de Oaxaca. El contingente partió desde la carretera Internacional 190, avanzando hacia el Panteón Jardín y culminando en el zócalo capitalino. Durante todo el trayecto, las consignas de justicia resonaron con fuerza, acompañadas por el eco de una sociedad que se niega a normalizar la desaparición forzada. Al llegar al corazón de la ciudad, los normalistas realizaron una manifestación final donde reiteraron que las movilizaciones continuarán de manera indefinida. La determinación de los estudiantes de la ENEPO subraya la vigencia de un reclamo que trasciende las aulas y se instala en el espacio público, exigiendo respuestas claras sobre el paradero de los 43 normalistas y el castigo a todos los responsables materiales e intelectuales de esta tragedia que sigue esperando justicia.
