Modus operandi en la autopista México-Puebla
El creador de contenido Nando de Ibarrondo y su pareja fueron víctimas de un violento asalto mientras transitaban por la autopista México-Puebla, una de las vías más peligrosas del país. Según el testimonio compartido por los afectados, el incidente ocurrió cuando el vehículo en el que viajaban hacia la Ciudad de México sufrió una avería en uno de sus neumáticos tras impactar con un objeto colocado deliberadamente en la cinta asfáltica. Al verse obligados a detenerse en el acotamiento para realizar las maniobras de cambio de llanta, la pareja fue interceptada por varios sujetos armados que, según relataron, permanecían ocultos entre la vegetación aledaña a la carretera, esperando a que los automovilistas cayeran en la trampa.
Violencia y despojo bajo amenaza
La situación escaló rápidamente cuando los agresores, aprovechando que el automóvil se encontraba abierto, amagaron a la pareja con armas de fuego. Bajo amenazas directas, los delincuentes procedieron a despojarlos de sus pertenencias personales, incluyendo teléfonos celulares, carteras, una computadora portátil y una bolsa de mano. En un acto de intimidación adicional, los asaltantes obligaron a las víctimas a desbloquear sus dispositivos electrónicos antes de huir nuevamente hacia la zona boscosa. El robo de las llaves del vehículo dejó a la pareja completamente varada, sin medios de comunicación y en una zona donde la señal telefónica era prácticamente inexistente, aumentando su vulnerabilidad ante el riesgo de un segundo ataque.
La odisea por obtener auxilio
Tras el atraco, la pareja enfrentó una difícil espera en la carretera, donde el miedo y la desconfianza de otros conductores complicaron la obtención de ayuda inmediata. Nando de Ibarrondo explicó que, aunque intentaron solicitar auxilio a los automovilistas que transitaban por la zona, muchos decidieron no detenerse por temor a ser víctimas de un engaño, una práctica común en la zona donde se simulan emergencias para perpetrar asaltos. La falta de respuesta por parte de las autoridades competentes, tras intentar comunicarse sin éxito al número de emergencias 911 y a la Guardia Nacional, dejó a las víctimas en un estado de total indefensión durante los momentos críticos posteriores al suceso.
Solidaridad ciudadana y falta de respuesta oficial
El auxilio finalmente llegó de manos de particulares y trabajadores de servicios de grúas. Un operador de Grúas Reyes se detuvo para brindarles apoyo, permitiéndoles utilizar su teléfono personal para contactar a sus familiares y gestionar el bloqueo de sus cuentas bancarias y dispositivos. Asimismo, un grupo de trabajadores que viajaba en un camión permaneció en el lugar para resguardar a la pareja ante el temor de que los agresores regresaran. Aunque ambos lograron retornar a la Ciudad de México ilesos, el incidente ha servido como una alerta para los usuarios de esta vía, quienes enfrentan riesgos constantes ante la aparente falta de vigilancia y la ineficacia de los protocolos de seguridad en uno de los tramos carreteros más transitados del centro de México.